Las abejas sin aguijón son una clave para promover la sostenibilidad y la biodiversidad en los espacios urbanos y rurales. Integrar estas especies en nuestro entorno es una forma de sembrar esperanza y contribuye a la creación de ciudades más amigables con la naturaleza, donde el desarrollo urbano convive armónicamente con la conservación.
También conocidas como meliponinos, las abejas sin aguijón son un grupo único dentro de la familia Apidae, conocido por ser el único que carece de aguijón. Estas especies pertenecen a la subfamilia Apinae y a la tribu Meliponini, con aproximadamente 417 especies identificadas, la mayoría en la región neotropical.
Costa Rica, gracias a su posición geográfica privilegiada, alberga alrededor de 60 especies de abejas sin aguijón. Entre ellas destaca la mariola (Tetragonisca angustula) por su pasividad, adaptabilidad, y su miel con propiedades medicinales, así como su polen rico en aminoácidos.
Los refugios para estas especies ayudan a mantener poblaciones de polinizadores clave, mejorando la salud de los ecosistemas y potenciando áreas verdes sostenibles. Fomentar su presencia trae múltiples ventajas:
Impacto ambiental: Contribuyen a polinizar árboles y plantas nativas, lo que potencia los ecosistemas.
Valor agregado: Se puede aprovechar su miel y polen, lo que agrega valor a los espacios.
Concientización: Contribuyen a la educación ambiental.
Los proyectos de meliponarios paisajísticos de Aroma del Campo acercan a las personas al fascinante mundo de las abejas sin aguijón, brindándoles no solo la oportunidad de disfrutar de su belleza, sino también de beneficiarse con su miel y los servicios ecológicos que ofrecen.
Es posible criar abejas sin aguijón en casa o en espacios públicos, con Aroma del Campo. Ya sea para tener tu propio hotel de abejas, cosechar miel en casa o simplemente para que polinicen tu jardín, estos proyectos transforman la manera en que interactuamos con el medio ambiente.